IV Domingo de Cuaresma C (Lucas 15, 1-3.11-32)
Jesús deja la parábola inacabada.
De esta manera nos invita a que nos introduzcamos en ella y a que hagamos
examen. Probablemente será fácil reconocerse en cualquiera de los dos hermanos,
pues son demasiadas las faltas que emborronan nuestras vidas. Pero aunque no
seamos capaces de contar todos nuestros pecados, la misericordia de Dios es
infinita. El hermano mayor también debía recorrer un largo camino, del
resentimiento de su corazón a la alegría del de su padre.
Lecturas de la Misa de este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-cuaresma/#_DOMINGO_IV_DE_2







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