miércoles, 31 de agosto de 2022

LOS BIENES QUE NOS SOSTENDRÁN

 XXIII Domingo del Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 14, 25-33)

Si antepusiésemos a cualquier otro a Jesús, ya no podríamos ser discípulos suyos, porque nuestra pertenencia a Él ha de ser total, ya que es en Cristo en quien nuestro corazón es sanado y, desde Él, podemos amar de una forma nueva y más profunda a nuestros seres queridos. Seguirle en cualquier circunstancia y aceptar toda renuncia que sea necesaria, es lo que significa “cargar con la cruz”, renunciando a los propios bienes, porque van a ser los bienes de Jesús los que nos sostengan.

Todas estas condiciones no son fáciles de asimilar, por eso  seguir a Jesús implica de igual modo pedirle ayuda, teniendo en cuenta que  no lo hemos elegido nosotros a Él, sino Él a nosotros, y que sin Él no podemos hacer nada.

    

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-09-04




jueves, 18 de agosto de 2022

DÍA GRANDE DE LA ASUNCIÓN "a reventar"

 Ni los más optimistas podían imaginar la gran afluencia de fieles y visitantes que asistieron al  Rosario de los Esclavos en el día grande de la Congregación: la Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.

Presidió  la celebración el deán don Carlos Ayerra, que entre otras alabanzas y palabras de fervor, tuvo un emotivo recuerdo para don Ildefonso Adeva Martín, canónigo penitenciario fallecido el día anterior.

(fotos: Amigos del Rosario de los Esclavos, Iglesia Navarra.org)






EL SITIO EN EL QUE NOS ESTÁ ESPERANDO

 XXII Domingo Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 14,1.7-14)

  Es frecuente que Jesús contraponga los primeros en el mundo a quienes lo serán en el reino de los cielos.  La pregunta que nos surge es cuál es el último puesto del que Jesús habla. Porque la enseñanza va mucho más lejos de una regla de urbanidad y Jesús, a buen seguro, no solo quiere librarnos del ridículo social. El último puesto es aquel en el que nos encontramos con Cristo, es el sitio en el que Él nos está esperando. Por tanto, la enseñanza es aplicable a todos los momentos de nuestra vida, porque indica que hemos de entrar en la misma dinámica de Jesús, que, siendo Dios, se abajó para venir a salvar a los hombres

El último puesto tiene la doble cualidad de ser el lugar en el que nos encontramos con la salvación que Dios nos ofrece y, al mismo tiempo, nos ponemos en total disponibilidad para colaborar con Él en la construcción del Reino. Esto lo podemos aplicar a todo, porque nos llama a anteponer el amor de Dios a nuestro interés particular, su gloria a nuestra honra, y el bien de las almas a cualquier otro interés.

. (fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-28



TOMARSE EN SERIO EL HECHO DE SER SALVADOS POR CRISTO

 XXI Domingo Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 13,22-30)

 Los cristianos sabemos que la salvación nos es ofrecida de forma totalmente gratuita por Dios y que sin embargo, hemos de acogerla libremente. Podríamos decir que en la metáfora de “la puerta estrecha”, esforzarse equivale a tomarse en serio el hecho de ser salvados por Cristo. Jesús llega a decir de sí mismo que es la Puerta, por lo que no es fácil deducir que cruzar dicha entrada angosta, significa irnos configurando con Él.

Por Jesucristo tenemos las primicias de la salvación, pero podemos quedar relegados a los últimos lugares si no buscamos vivir como él nos enseña. La puerta estrecha es la medida de Cristo, es el orden de la caridad, es la sujeción de todo nuestro ser, en una ascesis continua en la que somos conducidos por el mismo Dios, para vivir entregados a Él y a nuestro prójimo.

 (fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-21



lunes, 15 de agosto de 2022

IN MEMORIAM DON ILDEFONSO ADEVA MARTÍN. Canónigo penitenciario de la Catedral de Pamplona.

 Quien desempeñó parte de sus últimos años de ministerio "pared con pared" con el coro de congregantes del Rosario de los Esclavos. Descanse en la Paz de Dios.




(Fotos: Iglesia Navarra.org - Semanario La Verdad)

jueves, 11 de agosto de 2022

SE RECUPERA EL TURISMO EN EL CONJUNTO CATEDRALICIO

Interesante artículo de Pilar Fernández Larrea, con fotos de Jesús Caso, publicado en DIARIO DE NAVARRA, a propósito de la gran afluencia de visitantes a nuestra seo durante este verano.

El “turismo de crucero” convive con el cabildo en la catedral

PILAR FDEZ. LARREA . DIARIO DE NAVARRA


‘Turismo de crucero’ se llama la nueva campaña de la catedral de Pamplona. No es que les hayan llamado para recibir al pasaje de algún barco de camarotes en varias plantas; es solo un juego de palabras con el que pretenden captar la atención y reparar en el turismo religioso que cada año mueve a millones de personas en todo el mundo. Invitan a elevar la mirada y observar el crucero de la seo, como una forma de ensamblar un recorrido por la historia de Occidente. La catedral recupera el ritmo de visitas del tiempo anterior a la pandemia y es ya habitual el devenir de peregrinos y grupos de turistas que, en cierta medida, conviven con el Cabildo catedralicio.


La campaña turismo de crucero se prolongará hasta finales de octubre y está unida a distintos hoteles de Pamplona y la Comarca que repartirán entre sus huéspedes mil entradas para visitar la catedral con un descuento. La iniciativa sirve para repasar el camino cubierto desde que la catedral se abriera a las visitas, primero con el museo, desde 2011 con la exposición permanente Occidens que ha ampliado el recorrido por las distintas estancias de la catedral y la ha convertido también, lo que resulta más sorprendente, en lugar de eventos sociales de diversa naturaleza. La mayoría se celebran en el claustro o bien en el refectorio, el antiguo comedor de los canónigos, con apoyo de la cocina medieval. Son los nuevos usos de antiguas dependencias, vida civil dentro de edificios religiosos que, como éste, mantienen el culto y la vida del cabildo.


“Para septiembre esperamos situarnos ya a nivel del año 2019 y en cuanto a los eventos superaremos los 30”, apunta Gonzalo García, responsable del museo catedralicio. “Son muy variados, entre los más recientes, un congreso que reunió a 600 pediatras en Pamplona y se incluyó un acto en el refectorio; o la graduación del colegio San Cernin, con la asistencia de unas 500 personas, pasando por encuentros de ingenieros industriales, otro de notarios, un congreso de odontología, el mercado E-market por el que pasaron 6.000 personas..., un congreso de enfermería, uno de neumología, otro de deermatología, una cena del congreso de la madera, además de presentaciones de libros o la grabación de una película”, enumera los actos de este año que consolidan a la catedral como escenario. Además, precisa que han llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Pamplona para impulsar visitas nocturnas.


Respecto a las últimas semanas, destaca la presencia de personas procedentes de Alemania. “Es sorprendente y no sabemos bien por qué llegan tantos este año, hay peregrinos, pero muchos llegan en grupos, tal vez haya alguna conexión aérea nueva en el entorno. Pero este mismo viernes hemos recibido a cuatro grupos de alemanes”, señala y recuerda que también otros años hay nacionalidades que destacan, ha sucedido, por ejemplo, con italianos o franceses. “Pero no estábamos tan habituados a escuchar hablar alemán”, apunta. De manera que si la tendencia continúa no descartan programar alguna visita en esta lengua.


También han recuperado el ritmo prepandemia las visitas de los colegios. “Han regresado todos los que había en 2019 y también las universidades”, sostiene.


En definitiva, Gonzalo García valora que la Iglesia navarra decidiera acercarse a la ciudadanía, abrirse y mostrar el bien cultural, también el patrimonio que quedaba más oculto y obtener al tiempo una fuente de financiación para conservarlo. En todo caso considera que “falta aún el gran empujón: la gente de Pamplona”, la de casa.

La seo se sitúa ya en cifras de visitas prepandemia, suma 30 eventos este año e inicide en el turismo religioso, este año con muchos alemanes

40.693 Visitas suma la catedral en 2022, de ellas, 3.917 peregrinos.




miércoles, 10 de agosto de 2022

HACERSE PEQUEÑO PARA QUE DIOS SE HAGA GRANDE ENTRE NOSOTROS.

 SOLEMNIDAD DE LA  ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA  (Lucas 1, 39-56)

     Mirando a la Virgen, asunta al Cielo en cuerpo y alma, comprendemos mejor la advertencia de Jesús de que hay que hacerse pequeño para entrar en el reino de los cielos; hacerse pequeño bajo la mirada de Dios para que Dios se haga grande en nosotros. Así hoy asistimos a este maravilloso contraste, que no es tal: la glorificación de María, que se reconoce como pequeña servidora del Señor. Igualmente, María admite ser singularmente amada por Dios y colmada de bendiciones, correspondiendo a ese amor volcándose en sus semejantes. Y en esa labor prosigue, ahora junto a su Hijo, intercediendo por todos nosotros.

 (Fuente:  David Amado, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de esta solemnidad.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-15




FUEGO, PAZ, DIVISIÓN.

 XX Domingo Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 12, 49-53)

No deja de sorprendernos que en el evangelio de hoy Jesús quiera ver arder la tierra, o traer división.

Lo que el Señor busca es purificar el mundo, y qué mejor que el fuego que consume para hacer algo nuevo, como la vida que nos trae su bautismo. El fuego nos remite hoy 14 de agosto a san Maximiliano Kolbe, quien en la frialdad de un campo de concentración,  hizo arder el amor de Dios al ofrecer su vida en lugar de otro prisionero.

Respecto a la división y ausencia de paz que su llegada va a provocar, lo que Jesús rechaza es esa paz que, en la aparente ausencia de conflictos, encubre el mal o la injusticia. Quien se una a Jesús se mantendrá en constante lucha contra toda clase de mal y se enfrentará a la incomprensión e incluso a la persecución. En cuanto a la división, se nos deja bien claro que no se trata de encontrar un equilibrio entre el bien y el mal, ni una seguridad y paz aparentes, sino que el mal ha de ser vencido por el amor y que la fidelidad al amor, muchas veces, va a conllevar incomprensión y sacrificio.

 

 (fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-14



viernes, 5 de agosto de 2022

ARNALDO DE BARBAZÁN, un obispo que marcó el reino.

 Interesantísimo artículo del prior de la Hermandad de la Pasión de Nuestro Señor, Luis Javier Fortún Pérez de Ciriza, publicado en DIARIO DE NAVARRA, el 17 de septiembre de 2021.


Puede resultar extraño o incluso provocador iniciar una serie de personajes navarros ilustres y comenzarla por un hombre nacido en Francia. Es frecuente, aquí y en muchos sitios, mirar con recelo al venido de fuera. Es evidente que Navarra la hemos construido los navarros, pero esa condición no se reserva a los nacidos físicamente en esta tierra, sino que también se extiende a muchas personas que, individualmente o en grupo, han llegado a Navarra, han trabajado por y para ella, e incluso han ocupado un lugar relevante en su historia, hasta dejar huella en el presente cotidiano. Este es el caso de Arnaldo de Barbazán y bien merece un recuerdo.

 

Un obispo francés para controlar Navarra

 Arnaldo era un segundón de una familia aristocrática bien situada en el condado francés de Bigorra. Eran señores de Barbazan-Dessus, una aldea situada a cinco kilómetros Tarbes, capital del condado. En la referida localidad, de la que tomaron su apellido, poseían un castillo, hoy desaparecido. En 1333 un hermano del obispo, Teobaldo, era señor del lugar. La familia contaba también con parientes en el contiguo vizcondado de Bearne: eran los señores de Lescun, una aldea situada en pleno Pirineo y que linda con Isaba en la emblemática Mesa de los Tres Reyes.

 

Tanto Bigorra como Bearne estaban en manos de los condes de Foix, que gobernaban sus estados desde el castillo de Pau. En 1305, a ruegos del conde Gastón I, el papa Clemente V, había concedido a Arnaldo una canonjía en la catedral de Pamiers, situada dentro del condado de Foix. Fue una forma de dotar de un puesto y unas rentas a Arnaldo, que no expresó especial inclinación al sacerdocio. Trece años después seguía sin ordenarse.

 

A principios de diciembre de 1317 fue preciso nombrar obispo de Pamplona por quinta vez en dos años. Dos franceses, nombrados en 1316 y 1317, se habían dado prisa en ser trasladados a otras diócesis de Francia; un tercer francés renunció al nombramiento. El cuarto designado, el navarro Jimeno García de Asiáin, murió el 2 de diciembre de 1317 sin haber conocido su nombramiento. Desde 1310 Felipe el Hermoso, rey de Francia, había conseguido que los papas de Aviñón nombraran a franceses como obispos de Pamplona. Lo mismo hizo con importantes monasterios cistercienses como Leire y Fitero. Se trataba de incrementar su control sobre Navarra, un reino que había recibido de su mujer Juana I de Navarra y en cuyo trono se fueron sucediendo sus tres hijos: Luis I (1305), Felipe II (1316) y Carlos I (1322).

 

El 12 de enero de 1312 el papa Juan XXII nombró obispo de Pamplona a Arnaldo de Barbazán, quien en los meses siguientes se ordenó sacerdote y fue consagrado obispo. En junio de 1318 ya estaba en Pamplona, dispuesto a ser un peón de la monarquía francesa en Navarra, sin saber que esa condición inicial se iba a modificar sustancialmente a lo largo de 38 años de gobierno de la diócesis de Pamplona, hasta llevarle a identificarse con su diócesis y su reino.

 Goñi Gaztambide en su monumental Historia de los obispos de Pamplona lo define como un hombre enérgico, celoso y emprendedor, pastor de almas y gobernante, constructor y legislador. Era animoso, pero también impulsivo y autoritario. Con sus virtudes y sus defectos, dejó una “huella indeleble en la diócesis de Pamplona”. Vamos a señalar algunos trazos de su gobierno.

 

Burgo de la Navarrería el señorío de Pamplona (1319-1324)

Nada más llegar a Pamplona, Arnaldo de Barbazán se aplicó a resolver las consecuencias de la Guerra de la Navarrería (1276). Tres décadas más tarde el burgo de la Navarrería, destruido por el ejército francés, seguía en ruinas y deshabitado, bloqueado por el rey de Francia y de Navarra, que pretendía el señorío de Pamplona en exclusiva, prescindiendo del obispo. En 1281 y 1291 se habían negociado acuerdos, pero fueron impugnados y no se ejecutaron.

 

Aprovechando el viaje a París para el juramento del rey Felipe II (septiembre de 1319), el obispo y los representantes del cabildo negociaron un nuevo acuerdo. Entregaron al monarca el señorío sobre Pamplona, la jurisdicción y los impuestos que cobraban, así como los castillos de Salinas de Oro y Monjardín. La Iglesia retuvo todos los bienes que poseía en la ciudad y recibió una renta de 500 libras anuales, que duplicaba las compensaciones económicas que había pedido. Además, el rey se comprometió a permitir la repoblación de la Navarrería y luego añadió el patronato sobre las iglesias de doce pueblos. De esta forma concluyó el señorío episcopal sobre Pamplona, que había durado tres siglos, pero que había sido fuente de disputas con la corona durante más de setenta años. Se lograba la paz y la Iglesia recuperaba la colaboración y la protección del rey.

 La ejecución del convenio requirió tiempo y no culminó hasta que en 1324 el nuevo rey, Carlos I, concedió el fuero de Jaca a la nueva Navarrería. A la antigua ciudad episcopal sucedió el burgo de calles rectas y plano geométrico que, en esencia, se conserva en la actualidad.

 

Cambio de dinastía y transformación del obispo

 En 1328 la muerte de Carlos I sin herederos masculinos permitió a los navarros separarse de Francia y librarse del dominio de sus reyes, que había provocado numerosos conflictos. La excusa fue la normativa que regía la sucesión al trono: en Navarra se aceptaba la sucesión femenina a falta de varón entre los hijos del rey, mientras que Francia mantenía la ley sálica que las excluía. Inicialmente el proceso revolucionario tuvo un carácter laico, alentado por las juntas y hermandades que habían protagonizado los enfrentamientos con la monarquía francesas. El 13 de marzo, en la asamblea de Puente la Reina, la nobleza y las buenas villas dieron un golpe de Estado, depusieron al gobernador francés y nombraron dos regentes navarros. A las Cortes del reino, reunidas el 1 de mayo en la actual plaza del Castillo de Pamplona, se incorporaron los “prelados” que representaban al clero. Reconocieron como reyes de Navarra a Juana, hija de Luis el Hutín, y a su esposo, Felipe III de Evreux.

 Pero quedaban por determinar las relaciones entre el rey y el reino, las atribuciones que tendrían los reyes y los límites de su autoridad, así como la fidelidad que debían prestar los súbditos a los nuevos monarcas. En esas negociaciones es cuando aparece expresamente Arnaldo de Barbazán. En las Cortes de Estella (13 de enero de 1329) se comunicó a los representantes de los nuevos reyes qué debían hacer para ser proclamados como tales: jurar los fueros y ser coronados en la catedral de Pamplona. En las Cortes de Larrasoaña (27 de febrero) se perfiló el texto del juramento real. Cinco días más tarde, el 5 de marzo, el obispo Barbazán presidía en la catedral de Pamplona la ceremonia del juramento, unción y coronación de los nuevos reyes.

 Además de la importancia jurídica de este proceso, que sirvió para asegurar el carácter pactista del régimen foral navarro y para restablecer la sintonía entre los nuevos reyes y el reino, es preciso anotar una transformación operada en la persona del obispo de Pamplona. Al ungir y coronar dos nuevos reyes exclusivos de Navarra y diferentes de los de Francia, Arnaldo de Barbazán ya no era un obispo francés que trataba de mantener la unión con Francia. Era, ante todo, obispo de Pamplona, es decir, cabeza eclesiástica del reino, destinado a presidir en su catedral los actos más solemnes de legitimación de la monarquía navarra —las coronaciones y los funerales reales, las reuniones de Cortes—.

 La colaboración del obispo Barbazán con los reyes no se limitó a los actos más solemnes. Se plasmó también en hechos concretos: entre 1331 y 1334 participó en las negociaciones para apaciguar las difíciles relaciones fronterizas entre navarros y guipuzcoanos o para preparar su defensa.

 

Colaboración y conflicto con los reyes

 El conflicto sobrevino en la década siguiente, promovido inicialmente por altos funcionarios de la corona, pero luego sostenido por los reyes. El principal instigador fue Jacques Licras, procurador real, que en 1340 pretendió desamortizar los bienes adquiridos por la Iglesia desde principios del siglo XIV.

 Otras cuestiones fueron acumulándose hasta 1343, cuando entró en escena Felipe III de Evreux y quiso colabor con Alfonso XI de Castilla en la cruzada para tomar Algeciras, llave del estrecho de Gibraltar. El rey necesitaba hombres para su ejército y financiación. Una forma de conseguir ambas cosas era exigir al obispo los 100 caballeros que según el Amejoramiento de 1330 tenía que aportar a la hueste real. El obispo se negó en redondo, porque era una cifra desmesurada, puesto que, por su parte, el rey sólo había reunido otros 100 caballeros y 300 peones. Felipe III llegó al cerco de Algeciras, pero enfermó y murió en Jerez de la Frontera. Su entierro en la catedral de Pamplona no apagó el conflicto.

 Se añadió la disputa por el palacio real de Pamplona (actual Archivo General de Navarra), que Sancho el Fuerte había donado a los obispos, pero que estaba ocupado por los reyes. Jacques Licrás procesó al obispo, que se refugió en su posesión aragonesa de Navardún. El acuerdo alcanzado en 1344 por mediación papal no resolvió el conflicto, que siguió presente mientras vivió la reina Juana, aunque Licras acabó ajusticiado por cometer cohechos (1346).

 En cambio, las relaciones de Barbazán con Carlos II fueron muy buenas desde su subida al trono en 1349. El obispo presidió su coronación y el clero otorgó un subsidio al nuevo rey que, agradecido, devolvió el palacio de Pamplona al obispo.

 

Obispo celoso

 La abundancia de asuntos públicos y políticos no debe ocultar su dedicación intensa y continua a su condición de pastor de la diócesis. Los asuntos religiosos y disciplinares dejan menor huella documental, pero su peso es evidente a partir de muchas noticias sueltas. En primer lugar, Barbazán reunió abundantes sínodos diocesanos; tenemos noticias de cinco de ellos: dos en Puente la Reina (1325, 1346) y tres en Pamplona (1330, 1349, 1354). A través de los decretos conservados en recopilaciones posteriores queda patente su preocupación por la formación del clero tanto culturalmente (dominio del latín) como teológicamente (mediante el compendio de doctrina cristiana), su lucha contra los concubinarios, la prohibición de vestidos ostentosos, etc. También garantizó las raciones mínimas de los beneficiados, pero les impuso hábito y los censó en un registro. A los laicos les prohibió gozar de beneficios eclesiásticos, pero se mostró prudente con los pecadores públicos, fijando varios pasos antes de condenarlos. También precisó la regulación diocesana del derecho de patronato previsto en las Decretales.

 

El balance de sus relaciones con el cabildo de la catedral también fue positivo. Aunque sostuvo conflictos iniciales con los arcedianos de la tabla y de la cámara, logró que finalmente se avinieran a acuerdos para incrementar las raciones de alimentos y vestidos que ambos debían entregar al resto de los canónigos (1329). También fomentó el culto en la catedral, promulgando reglas sobre el oficio divino y elaborando dos breviarios (1332, 1354), así como una guía litúrgica.

 

Obispo constructor: claustro y capilla Barbazana

 Durante su largo gobierno la fisonomía de la catedral de Pamplona cambió sustancialmente. En unos casos fue por propia iniciativa del obispo y pagado por él. En otros casos, aunque el protagonismo fue del cabildo, no hay que olvidar que sus posibilidades económicas se incrementaron considerablemente por el acuerdo con el rey que el obispo impulsó en 1319. Se le atribuye el dormitorio viejo de los canónigos, pero sobre todo la mitad del claustro y la capilla que lleva su nombre.

 El claustro es sin duda el mejor espacio del conjunto catedralicio. Su primera fase se había iniciado a finales del siglo XIII. La llegada de Barbazán abrió una nueva fase, que se concretó en parte de la crujía este, toda la crujía norte y la galería exterior de la crujía oeste. El elemento más destacable de todo ese espacio es la puerta del Amparo, labrada hacia 1330, que permite acceder del claustro a la catedral y que está presidida por el impresionante tímpano dedicado a la dormición de la Virgen.

 La que hoy es conocida como “capilla Barbazana” fue concebida como sala capitular y también como panteón, como parece indicar la cripta de que dispone. Cuando llegó Barbazán se había construido la cripta y las paredes. Él la terminó con la hermosa bóveda estrellada y el coronamiento exterior con galerías. Por eso quizás la eligió como lugar para su sepultura. Todavía hoy el espacio está presidido por su sepulcro, mientras que al paseo exterior al conjunto catedralicio se le ha dado el nombre de Ronda del Obispo Barbazán.

 Inesperada visión de sus restos mortales (1865)

 Arnaldo de Barbazán murió el 6 de noviembre de 1355. Podemos aproximarnos a su rostro físico a través de la escultura yacente que figura en su sepulcro. Pero no sabemos en qué medida el artista se condujo por la realidad al esculpir su rostro o simplemente siguió un diseño convencional.

 Esta visión se completa, de algún modo, con la imagen de sus restos mortales, única entre los obispos de Pamplona. El sepulcro fue abierto solemnemente el 17 de agosto de 1865 y sus restos se veneraron durante ocho días. El fotógrafo francés Leandro Desagues, creador del primer gabinete fotográfico de Pamplona, aprovechó la ocasión para obtener una instantánea de los restos mortales de Arnaldo de Barbazán. A su lado figura el canónigo Manuel Mercader y Sierra, que con el tiempo se convirtió en obispo de Menorca (1875-1890). El dorso de la fotografía, que la explica someramente, indica también la difusión comercial que se le dio en forma de “carte de visite”.

 Luis Javier Fortún Pérez de Ciriza es doctor en Historia.




 






 

 

 



Restos mortales de Barbazán en 1865. Fotografía de Leandro Desagues. Encima, el dorso de la fotografía.


miércoles, 3 de agosto de 2022

VIGILANCIA CONVERTIDA EN SERVICIO

 XIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lc 12, 32-48)

En la medida en que percibimos nuestra verdadera relación con Jesús, que se nos ha comunicado sacramentalmente, y la alimentamos con nuestra oración, la vigilancia, a la que aluden las lecturas de este domingo, pasa a convertirse en servicio. No es una carga, sino la conciencia de que, aunque aún no se ha manifestado en plenitud, ya está con nosotros. Velar es trabajar por su reino, mostrar a los demás, mediante el ejercicio de la caridad, su triunfo sobre el pecado y sobre la muerte, y testimoniar que un día su victoria, su reino de amor, se mostrará plenamente.


(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)


 Lecturas de la Misa de este Domingo.

            

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-07



EL ROSARIO DE LOS ESCLAVOS VUELVE AL CLAUSTRO

 Inmersos en el mes de agosto, y a menos de dos semanas de la gran fiesta mariana de la Asunción de Nuestra Señora, el Rosario de los Esclavos vuelve a desgranar avemarías, cantos y letanías por el imponente claustro de la Seo Pamplonesa.



Desconocedores del "DESCONOCIDO"

  III DOMINGO DE PASCUA ciclo A (Lucas 24, 13-35) Un “desconocido” ha de hacerse descubrir por los dos viandantes camino de Emaús. Sorpren...