SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA (Lucas 1, 39-56)
Mirando a la Virgen, asunta al Cielo en cuerpo y alma, comprendemos mejor la advertencia de Jesús de que hay que hacerse pequeño para entrar en el reino de los cielos; hacerse pequeño bajo la mirada de Dios para que Dios se haga grande en nosotros. Así hoy asistimos a este maravilloso contraste, que no es tal: la glorificación de María, que se reconoce como pequeña servidora del Señor. Igualmente, María admite ser singularmente amada por Dios y colmada de bendiciones, correspondiendo a ese amor volcándose en sus semejantes. Y en esa labor prosigue, ahora junto a su Hijo, intercediendo por todos nosotros.
(Fuente: David Amado, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de esta solemnidad.
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-08-15

No hay comentarios:
Publicar un comentario