jueves, 31 de agosto de 2023

PIEDRA PARA EDIFICAR, NO PARA TROPEZAR

 

XXII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mt 16, 21-27)

La fe es un don que no comporta solo un conocimiento de determinadas verdades, sino el poner nuestra vida confiadamente en manos de Dios. Eso nos lleva también a comprender el mundo y nuestra misma vida desde la mirada de Dios. En el evangelio de hoy vemos como Pedro antepuso su criterio a la mirada de Dios y, alarmado por las palabras de Jesús, que había anunciado su pasión y muerte, intentó disuadirlo. La dura recriminación de Jesús nos recuerda que no podemos separar nuestra fe de la cruz de Cristo y que, para seguir a Jesús, hay que negarse a uno mismo y cargar con la cruz de cada día. Se trata de ir detrás de Cristo, de seguirlo en su camino, no ser piedra de tropiezo para nosotros mismos y para los demás.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_22




jueves, 24 de agosto de 2023

FRESCURA, NO SOLO INTELECTUALIDAD.

 XXI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 16, 30-20)

Cuando hoy escuchamos la pregunta en la Iglesia que Jesús fundó sobre Pedro «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?», lo hacemos dentro de una celebración litúrgica en la que Jesús está presente, sobre todo bajo las especies eucarísticas. Por tanto, podemos enfrentarnos a ella no de manera intelectual, sino experimentando la misma sorpresa de los apóstoles en aquel día. Aunque no nos encuentre desprevenidos, ojalá podamos responder con la misma frescura de Pedro, que no pudo recurrir a ninguna sabiduría humana ni apoyarse en el consenso de los demás, sino que le fue revelado por el «Padre que está en los cielos».

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_21



martes, 22 de agosto de 2023

Bruce Springsteen y un rosario en el concierto de Barcelona: lo que el ojo no vio

 Interesante artículo de Jesús García en Religión en Libertad.


Presionar en la imagen para acceder al artículo.

ROSARIO

 


Interesantísimo artículo sobre el Santo Rosario,  del cardenal Tomáš Špidlík, SJ (†) publicado en la revista Magníficat.

 

El hábito de contar oraciones es muy antiguo. En un monumento en Nínive, se observan dos mujeres, sentadas bajo un árbol sagrado, sosteniendo en sus manos un instrumento para contar. Marco Polo escribe sobre el rey de Malabar que tenía al cuello un hilo con 104 piedras preciosas para poder contar sus oraciones por la mañana y por la noche. Algo similar encontramos entre los budistas. Hoy en día también se conoce el rosario de los musulmanes.

Desde la época cristiana, se dice que san Pablo el Ermitaño se metía trescientos guijarros en el bolsillo todos los días: tiraba uno tras otro cuando decía la oración establecida. Tal uso también era practicado por santa Clara. Era más práctico, sin embargo, tener un cordón con nudos. Cuando se unieron ambas partes de la cuerda, surgió una «corona» (la «cadena de paternostri» de la que habla

Boccaccio). La forma abierta se pudo ver colgando de la correa, todavía durante mucho tiempo, en Inglaterra. Muy pronto los nudos fueron reemplazados por granos, pequeños trozos de madera, pero también por perlas y joyas. En 1389 el rey de Francia se casó con una milanesa: se enumeran los tesoros que trajo, entre los que también hay una «cadena de paternostri» con botones de plata, oro, esmalte y perlas. La fábrica de rosarios pertenecía a la artesanía artística. Entre los gremios de las grandes ciudades como Londres, Viena y Praga, los fabricantes de rosarios llamados «paternostrai» se llamaban «paternosters».

Como su nombre indica, el Padre nuestro se contaba al principio. Desde el siglo XII algunos devotos de Nuestra Señora también tomaron la costumbre de contar las avemarías. Así rezaba, por ejemplo, la beata Bienvenida Boiani († 1291): mil avemarías al día, el sábado dos mil y el día de la Anunciación tres mil. El dominico Domingo de Levia también recitaba mil avemarías al día y leemos que murió con este instrumento en sus manos.

¿Cómo se estableció el número de 150?

La primera noticia la tenemos en el siglo XII. Leemos que una religiosa, llamada Eulalia, fue amonestada por la Virgen para que no rezara a toda prisa; a partir de ese momento recitó solo la tercera parte de las oraciones establecidas, es decir, 50 avemarías. Incluso santo Domingo, a quien la leyenda establece como el autor del rosario, abogó por el rezo de 150 o al menos 50 avemarías. La razón de este número

es muy clara, los monjes recitaban 150 salmos todos los días y los que estaban demasiado ocupados solo la tercera parte. También se añadieron salmos en honor a la Virgen María. Aquellos que no sabían leer recitaban, en lugar de los salmos, un número igual de Padre nuestros y luego también de avemarías.

Un libro inglés del siglo XIV describe cómo se inter calaban: entre un grupo de avemarías y otro se recitaban

antífonas. Las cincuenta primeras avemarías eran recitadas por la mañana, en honor a la anunciación; otras cincuenta al mediodía, en honor al nacimiento del Señor; el tercer grupo por la tarde para venerar la asunción. Como generalmente había cinco antífonas en el breviario, comenzó a intercalarse una cada diez avemarías. La forma final del rosario, tal como la conocemos hoy, se remonta a los siglos XV o XVI. En 1507 un monje escribe desde el convento de Santa Brígida que algunos añaden a cada avemaría algún acontecimiento de la vida de Jesús, pero que para los sencillos 50 salves y 5 Padre nuestros son suficientes. El nombre «rosario» tiene un origen bastante extraño. En la Edad Media se llamaba así a los tratados de moralidad, colecciones de ejemplos para sermones. En 1500 se imprimió el Rosarium theologicum (Rosario teológico). La palabra significa, por lo tanto, manual. Metafóricamente, nuestra oración fue llamada

como si fuera un manual del hombre devoto. En el siglo XIX se verificó el florecimiento del rosario.

El papa León XIII escribió varias encíclicas en las que recomienda calurosamente esta oración. Así, por ejemplo, en la Nochebuena de 1883 escribió: «Exhortamos y conjuramos a todos a rezar el rosario todos los días y constantemente. Al mismo tiempo, declaramos que es deseo de nuestro corazón que la oración del rosario se haga en todas las catedrales de las diócesis todos los días; en las iglesias parroquiales, al menos los domingos y las fiestas». En la encíclica de 1893 el Papa recomienda el rosario como el

arma más eficaz contra la inmoralidad: «Nos parece que las tres cosas que conducen a la corrupción del bien público son: la aversión a la vida sabia y razonable, la aversión al sufrimiento duradero y el olvido de la

vida futura, en la que está toda nuestra esperanza. Contra estos males de nuestro tiempo podemos considerar el rosario como un remedio saludable. La meditación sobre los misterios gozosos inspira, a los que oran con devoción, el amor por la vida sabia y diligente, como se puede ver en la familia de Nazaret. Contra el segundo mal, están los misterios dolorosos; contra el tercero, los gloriosos». El rosario se recomienda en las grandes apariciones marianas de Lourdes, La Salette y Fátima. También se fundaron cofradías del rosario. La Iglesia dotó a esta oración de muchas indulgencias. En los últimos tiempos, hay

cierta aversión al rosario. Parece que la oración no es adecuada para los intelectuales, ya que nació en un entorno primitivo, cuando la gente no sabía leer. Hoy nos cansa su monotonía. Estamos convencidos de que estas objeciones se dicen con sinceridad. Sin embargo, la fuerza especial de esta oración está precisamente en ese elemento que le falta: el intelectual. Tal vez se equivocaban también los libros que trataban de compensar esta falta con métodos artificiales, recomendando meditaciones sobre los «misterios»

cada diez avemarías. No olvidemos que el rosario es, en primer lugar, la oración de la gente sencilla, de nuestras madres, de nuestras peregrinaciones y de las devociones vespertinas. En este contexto también es necesario buscar el método de aprender a rezar el rosario. Es muy natural que los hombres intelectuales traten de realizar sus oraciones de manera inteligente y de hablar con Dios tal como están acostumbrados a pensar. Pero precisamente ellos se dan cuenta de la dificultad de mantenerse concentrados y también sufren distracciones constantes. En cuanto cogen el Salterio, sube a la mente una multitud de pensamientos diferentes y todos impiden centrarse en el objeto del texto escrito o recitado.

La gente sencilla ora de manera diferente. No se concentra en una cosa, sino que trata de relacionar con Dios todo lo que le viene a la mente. Piensa en los parientes, en los frutos del campo, en la salud. Y a todos estos recuerdos, se añade un avemaría. En el rosario hay suficientes: cincuenta son suficientes para todo lo que pesa sobre el corazón. Semejante oración, por supuesto, exige simplicidad. Quien la ha perdido no puede recitar el rosario. Pero ha perdido más de lo que cree: el corazón sencillo está más cerca de Dios. l

 

[Traducido del original italiano por Pablo Cervera Barranco]

jueves, 17 de agosto de 2023

DEJARSE HERIR EN LA ORACIÓN

  XX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 15, 21-28)

            Incluso entre nuestras oraciones rutinarias y superficiales se filtran peticiones verdaderas y urgentes, como la madre cananea del evangelio de hoy, pidiendo por su hija aquejada de un mal. Se trata de una escena que nos muestra que ni Dios actúa por automatismos, ni nosotros podemos pretender de él otra relación que la que nos ofrece: vivir como hijos, hablar como amigos. Así podemos entender que esta mujer cananea de gran fe, reconociéndose como «perrito», señaló su derecho a la cercanía del Señor y a participar de las «migajas» que caen de la mesa. Tremendo el camino por el que el Señor la ha conducido a las honduras de su Corazón y la ha introducido en su misericordia. Sorprendente es también la humildad de aquella mujer que no solo alcanzó la curación de su hija, sino que forzó un anticipo del don de Dios a los pueblos gentiles. Lo hizo dejándose herir en la oración, es decir, uniéndose al Corazón de Cristo en el que su amor nos hiere y nos sana, nos purifica y nos eleva, nos sacia y nos hace instrumentos de su bondad.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-a-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_20



miércoles, 16 de agosto de 2023

martes, 15 de agosto de 2023

Solemnes Vísperas de la Asunción. Iglesia Navarra. Fotos: Miguel Ángel Bretos.

 Solemnes Vísperas de la Asunción, Titular de la catedral de Pamplona presididas por el Cabildo Catedral, Rosario de los Esclavos por el Claustro, y Misa Vespertina presidida por D Óscar Azcona, D Juan Tejero y D Carlos Ayerra.


https://t.co/bvx0rLWLUY





lunes, 14 de agosto de 2023

DE VÍSPERAS

 Los asistentes tanto a las vísperas de la solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora, como al rezo del Rosario de los Esclavos, han podido contemplar lo primorosamente engalanado que estaba el presbiterio de la seo pamplonesa. Santa María la Real dispuesta en sus andas, y una preciosa imagen yacente de la Dormición de Nuestra Señora.




ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA EN LA CATEDRAL DE PAMPLONA

 



jueves, 10 de agosto de 2023

CAMINOS COINCIDENTES

  SOLEMNIDAD DE LA  ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA  (Lucas 1, 39-56)

             La Virgen ya es plenamente feliz en el Cielo, donde ha sido asunta en cuerpo y alma.

El gozo de la Virgen, recogido en el Magníficat, está en vivir para Dios. Ella sólo quiere engrandecerlo, proclamar la grandeza de sus obras y su misericordia. La alegría que el Señor suscita en María nos conduce a la misma fuente inagotable de toda alegría, que es el mismo Dios.

El camino de la felicidad de María Madre coincide con el que Dios ha diseñado para traer la salvación a los hombres.

 (Fuente:  David Amado, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de esta solemnidad.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2023-08-15



AUSENCIA APARENTE

 XIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 14, 22-23)            

 El mandato de Jesús nos puede llevar en muchas ocasiones -al igual que a los apóstoles en la barca- a la sensación de un esfuerzo que no da resultado por el viento contrario y a creernos solos, sin Jesús, en medio del lago. Es una imagen de la soledad experimentada por tantos fieles cristianos que, quizás involucrados en tareas y apostolados, permanecen en la barca de la Iglesia por obediencia a Cristo, pero preguntándose por qué Dios los ha abandonado.

Sufrimos las olas, pero allí está Dios para socorrernos». Es Jesús quien nos dice: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Tenemos que aprender a reconocerlo por la fe en la intimidad del corazón y en la vivencia de lo cotidiano. También eso nos educará para que no se debilite nuestra confianza en los momentos de oscuridad, ya que, como en el lago, aun cuando parece que Jesús está lejos de nosotros, siempre permanece cerca.  

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2023-08-13




viernes, 4 de agosto de 2023

ROSARIUM VIRGINIS MARIAE

 Carta apostólica de San Juan Pablo II sobre el Santo Rosario.



Pulsar en la imagen para acceder a la carta apostólica.

jueves, 3 de agosto de 2023

LUZ INCLUSO EN MEDIO DE LAS TINIEBLAS

 Fiesta de la Transfiguración del Señor (Mateo 17, 1-9)

            Dentro del contexto de participar de una experiencia espiritual de impactante, no es de extrañar que, al igual que Pedro, Santiago y Juan en la Transfiguración, deseemos permanecer en ella.  Pero de lo que se trata es de adentrarse (en medio de la nube que manifiesta la impenetrabilidad y gloria de Dios y su misericordia) en el misterio de Cristo. Y ello nos conduce a una intimidad mayor con él aun cuando no siempre venga acompañado de especiales emociones. La vida divina, si perseveramos fielmente, está escondida en nosotros, por eso, en los momentos de oscuridad y zozobra,  no hemos de apartar  la mirada a Jesús, luz incluso en medio de las tinieblas.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

           

Lecturas para la Misa de esta Fiesta

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2023-08-06




miércoles, 2 de agosto de 2023

EL ROSARIO DE LOS ESCLAVOS VUELVE A ABRIR EL CLAUSTRO DE LA CATEDRAL DE PAMPLONA

 Llegado el mes de agosto, el rezo del Santo Rosario por parte de la Congregación de los Esclavos de Santa María, vuelve a realzarse al terminar el quinto misterio e iniciar las Letanías a Nuestra Señora, bajo los impresionantes arcos del claustro de nuestra catedral. Tal y como diría San Ignacio de Loyola, cuya festividad celebramos hace menos de dos días, todo sea " A MAYOR GLORIA DE DIOS".



Desconocedores del "DESCONOCIDO"

  III DOMINGO DE PASCUA ciclo A (Lucas 24, 13-35) Un “desconocido” ha de hacerse descubrir por los dos viandantes camino de Emaús. Sorpren...