De visita obligada para todos los amantes de la Catedral de Pamplona.
Exposición en el Archivo de Navarra durante los meses de julio y agosto, todos los días de 10:00 a
14:00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.
De visita obligada para todos los amantes de la Catedral de Pamplona.
Exposición en el Archivo de Navarra durante los meses de julio y agosto, todos los días de 10:00 a
14:00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.
En este primer día de agosto y primer viernes de mes, desde el Rosario de los Esclavos hemos rezado a María y al Divino Corazón de su Hijo en latín, además de llenar de avemarías y letanías la acústica de nuestro precioso claustro, continuando así con la bonita tradición de los últimos años.
XVIII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lc 12, 13-21)
En la escena de aquel personaje que acude a Jesús para que intervenga en una disputa familiar, Jesús desatiende el caso, pero no la oportunidad de enseñar, conduciendo el asunto a un nivel más profundo. Para ello Jesús hace uso de la parábola del hombre quien habiendo tenido una gran cosecha, quiere conservarla a toda costa. El mundo de aquel hombre empezaba y acaba en él: conversaba consigo mismo y no tenía más horizonte que banquetear alegremente. Enredado en sus cavilaciones y atrapado por sus riquezas, olvidaba que él no era el dueño de su vida. Demasiado tarde el personaje de la parábola escuchó la voz de Dios, que venía a preguntarle por el verdadero sentido de su vida. ¿Hacia dónde la había orientado? ¿Cuál era su fruto? Jesucristo viene en la Eucaristía para que podamos vivir con el corazón puesto en lo alto.
(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
L I-C-TPO ORDINARIO 10-19 – LECTURAS DE LA MISA
XVII
Domingo Tiempo Ordinario C (Lc11,1-13)
La parábola del importunado y del
inoportuno es muy sugerente ya que el hombre que importuna a su amigo a
medianoche no pide nada para sí mismo, sino para otro amigo que también se ha
presentado inoportunamente. Como en Abrahán, se nos da un ejemplo de
intercesión. También aquí hemos de mirar a Cristo, que amplifica nuestra
mirada. El que intercede no solo hace de intermediario, no se limita a hacer
llegar la súplica de otro, sino que también asume un coste al hacerlo. Esto nos
puede iluminar sobre las peticiones que hacemos, en la Misa o en cualquier
momento para que no sean rutinarias, sino que supongan una verdadera compasión.
De alguna manera hemos de encontrarnos siempre en aquello que pedimos.
Asimismo, la intercesión nos ha de mover a una mayor identificación con la
voluntad de Dios y a trabajar en bien de los hombres. Pero, como vemos en el
inicio de la escena de hoy, todo pasa por no apartar nuestra mirada de
Jesús
y, como sus discípulos, querer aprender continuamente de él y decirle una y
otra vez: «Señor, enséñanos a orar».
(Fuente: David Amado Fernández revista
Magníficat)
Lecturas de la Misa de
este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-10-19/#_DOMINGO_XVII_DEL
Aún no siendo día de precepto en nuestra diócesis -al menos es festivo laboralmente- tras el Rosario de los Esclavos de hoy jueves 24 de julio, víspera de la solemnidad de Santiago Apóstol patrón de España, se ha celebrado la solemne eucaristía del primero de los apóstoles mártir por el Evangelio. A pesar de lo olvidado que está en muchos territorios de nuestro país, recordamos y celebramos a quien vino hasta el Finisterre para traernos la buena nueva de Cristo.
Solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España (Mateo 20, 20-28)
Para
nosotros, beber el cáliz del Señor tiene resonancias inefables, porque nos
evoca la realidad de la Eucaristía y la posibilidad de irnos transformando por
la comunión, para que la vida del Señor se manifieste en la nuestra. Es el amor
lo que le lleva a entregarse a nosotros para que podamos estar con él para
siempre.
El apóstol Santiago, tan unido a la historia de la Iglesia
en España, también fue transformado de esa manera. Podemos decir que no anuló
su deseo, sino que lo aquilató hasta identificarlo con el de Jesucristo, de
manera que ya no deseaba un lugar de honor, sino que todos pudieran participar
de la salvación. Tuvo la suerte de ser el primero de los apóstoles que derramó
su sangre por Cristo y san Lucas, que nos narra la muerte de Santiago, añade:
«Mientras tanto la palabra del Señor crecía y se multiplicaba». Es una frase
tremenda que confirma que los poderes del mundo no pueden nada contra Dios.
Pero para eso hay que estar dispuestos, como lo estuvo Santiago, a llevar hasta
el final el «no será así entre vosotros».
LECCIONARIO
IV – LECTURAS DE LA MISA (wordpress.com)
Un año más, el Rosario de los Esclavos amplía su recorrido en el quinto misterio y parte de las letanías en el incomparable marco del ...