A menos de dos semanas para Navidad, el Niño Jesús tiene dispuesto cobijo entre nosotros. ¡Qué mejor pesebre podemos ofrecerle que las andas de su Madre Santísima! Ahora lo que procede es acogerle en nuestros corazones.
sábado, 13 de diciembre de 2025
EMOTIVIDAD Y SOLEMNIDAD
Rosario de los Esclavos extraordinario por la solemnidad de la Inmaculada Concepción.
Si hay un día mariano que quedaba un tanto huérfano en la labor piadosa de la Congregación del Rosario de los Esclavos, ese era el de la gran fiesta de la Inmaculada Concepción. Este año se le ha dado el esplendor requerido, mediante el despliegue de faroles y el transitar por el claustro catedralicio en una fecha fuera de lo habitual, resultando un acto de lo más emotivo y solemne de la segunda semana de Adviento.
jueves, 11 de diciembre de 2025
BUSCANDO LO QUE NADIE EN EL MUNDO PUEDE OFRECER
III Domingo de Adviento
ciclo A (Mateo 11, 2-11)
Al
preguntar el Señor a los discípulos de Juan qué fueron a buscar al desierto, les
interrogaba sobre qué esperaban de Juan. Es importante para nosotros porque
todo lo que Jesús hace, y que se realiza de maneras determinadas en diferentes
personas (los que recuperan la salud o la alegría, los que aprenden a dominarse
o son capaces de perdonar…), responde a lo que todos deseamos en lo profundo de
nuestro corazón. La gente buscaba en Juan lo que nadie en el mundo les podía
ofrecer y la respuesta a ese deseo ahora se encuentra en Cristo. Por tanto,
hemos de confrontar nuestro deseo de felicidad con el evangelio. La salvación
que Jesús ofrece es, precisamente, lo que Juan anunciaba y nosotros
necesitamos.
(Fuente: David Amado
Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de
este Domingo.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/14-12-2025/lecturas/
martes, 9 de diciembre de 2025
sábado, 6 de diciembre de 2025
NO ESTAMOS AISLADOS
Solemnidad de la Inmaculada Concepción (Lucas 1, 26-38)
Contemplando
a la Virgen María, nos damos más cuenta de que no estamos aislados, sino que
formamos parte de una historia que es conducida por Dios. Él cuenta con
nosotros y nos da su gracia, pero espera nuestra colaboración. La elección y
los dones de Dios que santifican individualmente a las personas se ordenan a la
manifestación de su bondad y al bien de todos los hombres.
miércoles, 3 de diciembre de 2025
Sin transigir con la apariencia
II Domingo de Adviento ciclo A (Mateo 3, 1-12)
Juan, con sus palabras, inhabilita
todo lo que no se ordene a Cristo, es decir, todo lo que no vaya unido a un
deseo sincero de conversión. No puede haber estrategia y ni siquiera los
vínculos con Abrahán son garantía de nada. La salvación es el mismo Jesucristo,
que viene para entregarse por nosotros y para que vivamos en él. El juicio es
duro: «¡Raza de víboras!», grita Juan, porque ellas también se encuentran en el
desierto, arrastrándose y dispuestas a morder para envenenar la esperanza.
¡Atención! Esperamos a Jesucristo, no a otro. Sin su ayuda, no podemos
volvernos hacia él, pero podemos distinguir la disposición del encuentro.
Juan, con su vida
austera, era un reclamo para sus contemporáneos. ¿Qué se podía encontrar en el
desierto que no hubiera en Jerusalén? O, mejor, ¿por qué era conveniente que su
predicación se realizara en el desierto? La actitud de Juan es difícil de entender
pues resulta poco práctica. No responde a lo que nos sugeriría un profesional
del marketing. O quizás sí, si verdaderamente fuera un experto en publicidad y
comprendiera que el anuncio de Juan podía ser malinterpretado en cualquier otro
ambiente. No promocionaba un producto que pudiera compararse a otro ya
existente en un mercado bien surtido de la ciudad: hablaba de la llegada del
reino de los cielos. Y debía hacerlo desde un lugar imposible en el que se
viera clara su absoluta novedad.
En el reino se
encuentra la respuesta definitiva a los deseos del hombre: es Dios que viene.
El bautismo que Juan administraba indica la disposición; el de Jesucristo
señala el don que hace de sí mismo. Nosotros necesitamos y deseamos, pero es él
quien nos da en abundancia. La vida de Juan era testimonio: su vestido había
quedado reducido a lo que exigía el pudor y su alimentación a lo que aseguraba
la supervivencia. La inminencia del reino impide toda componenda. Se dispensa
la misericordia, pero no se transige con la apariencia.
https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/7-12-2025/lecturas/
martes, 2 de diciembre de 2025
VUELTA AL PROCESIONAR POR EL CLAUSTRO EN AGOSTO.
Un año más, el Rosario de los Esclavos amplía su recorrido en el quinto misterio y parte de las letanías en el incomparable marco del ...
-
Si Dios quiere, el próximo lunes 29 de septiembre el Rosario de los Esclavos volverá a celebrarse en la preciosa capilla de la Casa de Mise...
-
La mayor parte de la Junta de la Congregación del Rosario de los Esclavos ha dedicado un más que merecido homenaje a quien ha sido nues...
-
Gran cariño nostalgia, fervor y cercanía se vivieron ayer lunes 29 de septiembre, en el rezo del Santo Rosario por parte de la Congregaci...




.jpg)





