Mila Eraso Osés PRIMERA MUJER EN LOS AUROROS
Noticia publicada por Diario de Navarra el 5 de febrero de 2022
Por PILAR FDEZ. LARREA
REPARA Mila “en la importancia de la disposición”. La suya parece cincelada al detalle y rematada con una naturalidad que saca de paseo cada día. Con ella cruzó la puerta de los Auroros de Santa María de Pamplona, la primera mujer en los 75 años de historia de la formación. Fue hace dos años y ya son once mujeres de 60. Dice que “nadie es más ni menos”, aunque sabe que su nombre quedará en la historia menuda de la ciudad.
Mila Eraso Osés nació en Olite en 1957 la sexta de siete hermanos. Estudió en las Hijas de la Caridad y Bachillerato en el recién estrenado instituto de Tafalla. Con 15 años recaló en Pamplona para cursar peritaje Mercantil en la Escuela de Comercio. Trabajó un año en el almacén de maderas que regentaba su padre y se empleó después en Lucas Girling de Orcoyen, en la factoría estuvo hasta 2003, cuando ya era TRW y “decidieron quitar gente”. De allí pasó a Elcoro, una empresa nueva donde permaneció hasta 2014. “Mi madre nos educó en que las mujeres valíamos para todo, nos decía que nos sacáramos el carné de conducir pronto y que fuéramos independientes”, apunta de aquellos años, en los que también le dio al balón, en el equipo de fútbol de Olite, el Erriberri: “Inicios de los 70, solo nos dejaron jugar dos partidos o tres”.
La jubilación le llegó tal vez antes de lo que ella imaginó, pero no hay día en blanco en su densa agenda, que se abre con el paseo a las seis y media de la mañana. “Hay tanto que hacer y mucho donde ayudar”, explica que es voluntaria en AFAN. La experiencia de cuidar a su madre, afectada en sus últimos años por una demencia, le llevó a cuidar a otras personas una vez que falleció. Sacar a pasear a personas enfermas de alzheimer y hacer así de soporte a las familias era su quehacer hasta que la pandemia acabó con ese contacto estrecho que espera retomar. “Dos horas a la semana y eso no es tiempo”, resume que también colabora con Nuevo Futuro en la recogida, limpieza y selección de juguetes y en el Rastrillo de octubre.
Dos manos y sus ganas le dan para mucho más. Y la música tiene un espacio grande en sus horas. “Será de lo que me gustaba bailar”, sugiere. Lo de los auroros le viene de Olite. “Cuando era niña nos despertábamos con ellos, luego canté allí en un coro y lo dejé y ya en Pamplona siempre me gustó ir a verlos, escucharlos y me encontraba con Patxi Idoate y José Antonio Torrens, a los que conocía. Iba por la calle, les acompañaba y me dejaban cantar. Pero los estatutos impedían que ella fuera uno más, ni siquiera que pudiera participar en los ensayos de cada viernes en la sede de la calle Descalzos. Ella no le dio demasiada importancia. Ni un reproche, ni una mala cara. La historia mudó desde dentro. De mano de los más jóvenes. Fue en 2019. “Modificaron los estatutos, recuerdo que había un funeral y fui a cantar con ellos. Luego a tomar algo. Y entonces alguien me dijo. No, pero tú a ensayar no. No dije nada porque yo lo que quiero es que haya buen ambientico. Pero aquello quedó en anécdota, porque al cambiar los estatutos estaba claro que era con pleno derecho”, sostiene de aquella primavera pronto hará dos años. “En esas llegó la pandemia y la cosa se detuvo, pero para diciembre del 20 ya entró una jotera, una soprano.... y así hasta las once mujeres que somos ahora”, relata sentada en la coqueta sede de Descalzos, cerca de Carmelitas, con la campana en la puerta y un cartel sobre ella que dice. “Entra amigo y haz ambiente, que aquí no es extraño nadie, habla cuanto quieras de algo, mas por favor no hables de alguien”. El ambiente está garantizado, asegura Mila Eraso. “Son majísimos y tratamos de aportar lo positivo”, sostiene al tiempo que abre la puerta a nuevas incorporaciones. “Lo estamos deseando, tanto voces como instrumentos”, incide en que buena parte de los auroros supera los 70 años, y aunque todos están en buena forma, les gustaría contar con relevo, la única manera, en fin, de que la entidad tenga larga vida.
Los auroros salen los domingos de octubre a las 6 de la mañana por el Casco Antiguo; en Sanfermines; el 3 y el 8 de diciembre, el 25 de julio .... o en Nochebuena. “Y luego, cuando nos llamen, en funerales, en el acto que sea”. Y Mila acude a diario al Rosario de los Esclavos, que se celebra a las siete y media, en la catedral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario