II Domingo del Tiempo Ordinario A (Juan 1, 29-34)
Jesús es el Cordero, víctima inocente, que va a cargar con nuestros pecados y subirá a la cruz para salvarnos. El cordero evoca inocencia e indefensión. Sin embargo, aquí se nos muestra poderoso, pues va a quitar el pecado del mundo. Podemos contemplar a Jesús en ese doble aspecto de su poder y su mansedumbre. En nuestra vida cristiana, en ocasiones, experimentamos la impotencia y el desasosiego, porque parece que se impone el mal. Siempre hay que volver la mirada a Jesús y adentrarse, a través de él, en el plan de Dios. Permaneciendo en su misericordia se alcanza la victoria..
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2023-01-15

No hay comentarios:
Publicar un comentario