En el solemne Rosario de Faroles, presidido por nuestro arzobispo don Francisco el pasado 11 de octubre, víspera de Nuestra Señora del Pilar, patrona de la Hispanidad, la congregación del Rosario de los Esclavos tuvo su representación a la hora de recorrer las calles inmediatas a la parroquia de San Nicolás, con rezo especial a los pies del monumento a la Inmaculada en el Rincón de la Aduana.
¡BENDITA Y ALABADA SEA LA HORA EN QUE MARÍA SANTÍSIMA VINO EN CARNE MORTAL A ZARAGOZA, POR SIEMPRE SEA BENDITA Y ALABADA!

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