SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA (Lucas 1, 39-56)
María entona el Magníficat desde el principio. Ahora alaba a Dios en el cielo, pero no dejó de proclamar sus maravillas a lo largo de todo su camino en la tierra. También nosotros queremos unirnos a ella. Precisamente las celebraciones de la Iglesia nos sostienen en el canto que se eleva hacia lo alto sin dejar de tener los pies en la tierra. «Canta y camina», recordaba con frecuencia san Agustín. Es decir, celebra el misterio de la salvación avanzando en la caridad, como nos enseña María visitando a su prima Isabel.
(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de esta solemnidad.
https://lecturasmisa.wordpress.com/leccionario-iv/#_15_de_agosto

No hay comentarios:
Publicar un comentario